, Tratamientos para pieles hipersensibles e intolerantes

Tratamientos para pieles hipersensibles e intolerantes

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Tratamientos para pieles hipersensibles e intolerantes

Las pieles sensibles son muy exigentes y toleran mal los productos de maquillaje clásicos vendidos en perfumerías. Al poseer una barrera cutánea más débil, el maquillaje suele acabar siendo más agresivo que protector.

Las pieles sensibles o hiperreactivas piden socorro de forma constante. Cuidarlas de forma especial es básico para mantenerlas bonitas.

Irritación, rojeces, picazón, acaloramiento, hormigueo… ¿Tu piel reacciona de esta forma? Si es así y estás familiarizada con todos estos síntomas, lo más seguro es que tengas la piel sensible. Se denomina sensible porque es hiperreactiva, reaccionando ante cosas que normalmente no producen este tipo de respuestas.

Las causas por las que se manifiestan estos síntomas son muy variadas. Pueden ser de tipo físico como el sol, el frío, el calor o el viento; de tipo químico si se produce al aplicar cosméticos o jabones, o si reacciona frente a la contaminación. También puede aparecer asociada a estados psicológicos como el estrés y a cambios hormonales. Vamos, un caos.

Y es normal, porque este tipo de pieles tienen un umbral de tolerancia muy bajo, causado normalmente por una alteración de la función de barrera que tiene nuestra piel. Los agentes irritantes penetran con mucha facilidad y el cuerpo (que para estas cosas es muy listo) se defiende enviando más sangre a la zona, cargada de oxígeno y glóbulos blancos, para minimizar el daño.

Una piel sensible también necesita limpieza e hidratación, y sobre todo tratamientos que ayuden a fortalecer la barrera cutánea de cara a las agresiones.

Limpiaremos y tonificaremos tu piel con agua micelar y limpiadores específicos. En formato de leche o espuma, elaborados con activos calmantes e hidratantes para reforzar la barrera de la piel. El secreto del agua micelar reside en sus micelas, que atrapan la suciedad como un imán sin necesidad de arrastrar la suciedad, evitando la irritación por fricción. Como tónico, elegimos fórmulas con ingredientes calmantes como la caléndula o lavanda.

La hidratación es básica en este tipo de pieles, ya que la pérdida de agua es inevitable en las pieles con una barrera cutánea débil. Además la sequedad sensibiliza más la piel y se entra en un círculo vicioso. Usamos hidratantes especialmente indicadas para pieles sensibles que se formulan con propiedades calmantes como la manteca de karité, el aloe vera o la glicerina; las que llevan aguas mineralizadas, prebióticos que estimulan las defensas de la piel o activos reparadores como el aguacate o los omegas 3 y 6.

Algunas pieles delicadas pueden sufrir sensaciones de inconfort, calor y rojeces.

Con el paso del tiempo, las rojeces cada vez son más frecuentes. Se asientan, hasta convertirse  en algo permanente… Pueden aparecer diferentes síntomas, dependiendo de la intensidad del problema.

En dermocosmética contamos con algunos elementos de eficacia probada frente a esta fragilidad de la piel sensible:

  • Vitamina C, que fortalece la pared de los capilares sanguíneos.
  • Vitamina B, que fortalece la piel para protegerla de los agentes irritantes externos y los cambios de clima.

Para combatir las rojeces, adaptaremos tu rutina cosmética a tu piel:

  • Utiliza desmaquillantes sin aclarado y evita limpiar la cara con agua
  • Aplica hidratantes anti-rojeces a diario
  • Calma la piel usando un spray de agua termal

Una vez realizado el diagnóstico, es posible que te aconsejemos un tratamiento con láser para las rojeces permanentes.

Por último, recomendamos tomar ciertas precauciones a diario:

  • Cuida tu dieta y limita la ingesta de alcohol, la comida picante, el café, etc…
  • Protégete de los cambios de clima evitando los cambios bruscos del calor al frío y usando productos de cuidado de la piel que contengan protección solar
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